
La Paz (Bolivia –Chile)
“hijos del sol, dejaré mis manos en su tierra
Y los legajos adoraran sus almas en libertad”
He llegado…
Ante mis ojos la sólida aventura
La Paz, cuidad poseída por el sol y la altura
¿Será que esta mas cerca de Dios?
Al llegar desde el Alto
Puedo doblegar esa nificente olla mimada
Con pequeñas casitas de colores
A lo lejos, la eterna mancha rojiza
Escalonada y tibia
Reduciendo el espacio de sus calles
Donde vive el boliviano
Hijo de las alturas y del Illimani
Suelto y a gusto
Certero, confiado, franco de su tierra
Alegre con su morenada
Diablo de su muela
Perdido entre las prestes y carnavales
Suenan los colores en bolivia
Se sienten, se escuchan gritar
Me saludan como un hermano latinoamericano
Hijo del sol luminoso
Somos tan iguales
Comemos de la misma historia
La misma que nos marca y nos hunde
La misma por la cual luchamos y crecemos
La misma que nos domina
Puedo ver la gente, esa gente bendita y forzada
Gente de trabajo diario, con sangre valiente
Gente seca por el aire y el sol
Con niños cargando en sus espaldas
Con sueños, confianza, pendiente de mis pasos
Observando mis deseos.
Ellas llevan la esperanza en sus espaldas
La cargan, la sufren, la sienten
Son niños, como cualquier niño en la tierra
Ellos no entienden de perjuicio social
Ellos tienen un futuro, un futuro amigo
Y sobre esto: “me puedo asegurar a mi mismo
Que los niños gobiernan carita tras carita la alegría de este pueblo”.
Me despido
Recordando tu viento tembloroso
Que desata mi piel
Se enreda con el tiempo donde deje mi piel y mis palabras
Y allí va, con ustedes, mis amigos, hermano latinoamericanos
Palabra y piel.