Aguamiel corre por tus vertientes,El eclipse que veo en tus ojos, me calma;
Sublime dama bayadera de tiempos inmemorables.
Yo vivo en tu fontana como monje tibetano;
El amor que aflora de la raíz de mis labios
Es para ti; !Mi única esperanza del edén!.
Yo vivo en tus vertientes porque elegí ser tu hombre,
Porque el eco de tu voz conquisto mi corazón,
Porque tus palabras se volvieron mías y tus besos mi obsesión.
Yo bebo el aguamiel de tus vertientes para envenenarme de ti
Para saber que estas corriendo vertiginosa por mis venas
Y en la orilla palpitante de mi ser, se escuchan tus deseos.
!Un canto de pasión se vuelve parte de mi piel!
