23/9/08

CANTO MEDIEVAL


Uno, dos, tres, (música de rabel y vihuela de fondo)
vamos a besar tus manos diosa mía, de infinita belleza
Mientras canto tu canción, aliviando a los verdugos con tu sonrisa
Suena la música de danzas medievales, que la musa escucha a ojos cerrados
Yo, porfiado en contemplarte entre muchedumbre harapientas que veneran tu ofrenda de rosas y tu piel almíbar del panal, me seduce la espera por ver tus rizos dorados, varados en tus labios de miel virgen; ¡que perfección entre mortales!
Todos juran amor ante la diva, deseándola, queriéndola, yo la miro sentado
Desde un árbol que asoma su nariz mientas ella pasa, arrastrando la cola de su vestido, aliviando la dulzura
Su perfume sigue cojeando tras ella, mientras yo guardo entre poemas una flor de Lys que Rodó en su piel, “callad corazón mi alma y dejad que ella se calme de tanta lindeza”