31/1/11

PLAZA CONCHA Y TORO




“Las culpas son grandes
En la cuidad dormida”…

Yo vengo a rasguñar la memoria como un gato
A recordar mis ansias salvaje de vivir
En los adoquines de la Plaza Concha Y Toro.
Tantos momentos cálidos
Donde la risa era la mejor compañía
Era tan noble el atardecer después de clases
En aquellos bancos verdes
En aquella fuente rojiza
Aquellas conversaciones adolescentes
Que abrigaba el invierno
Que desvestía el verano
Nos hacia imaginar el futuro
Alguna vez vimos caer el vino de tu fuente
Y ser escenario de obras teatrales y musicales
Alguna vez pinte carteles de campaña política
Alguna vez nos empapo el jolgorio de la risa
Con guitarra, vino y argollas de humo
La música brillaba en los faroles
Como luciérnagas de luces tricolores
Una vieja loca nos tiro agua del balcón
Por mil carcajadas de bufón
Alguna vez vi a esmeralda llorar por su vientre
Y revelar las cartas inocentes
De mi desalmada juventud impaciente
Toda mi viva la he vivido sin clemencia
Y en cada lugar he dejado una parte de mi esencia
Y cada día que vuelvo a esta plaza
Quisiera volver a sentir
El mismo dolor que alegra mi calma
La misma risa de un joven narciso
El mismo deseo de vivir eternamente
La magia indolente de Concha Y Toro.
La gente pasa como peces elegidos del agua
Se baña en la fuente de piedra
La escayola desdibujada en el piso
Refleja mis pasos de niño
Yo quiero volver cada vez que pueda
A sentir la libertad en los adoquines de la esperanza.