
HUATAJATA
Camino al TITIKAKA
Entre el vernáculo aire
Logro ceñir las totoras perdidas de mi alma
Se juntas las aves en el cielo
Transparencia y circundante
Relejan con calma la inocencia del cielo boliviano
Se ostenta en el embargo ajeno de mi visita
Una nube en el cielo desprende un insolente pulgar
Dejándolo caer sobre Huatajata
Hermano y amigo del Titikaka
La soltura yerma del suelo que piso
Es capaz de alojar la certidumbre de mi presente
Puedo sentir el viento guiar mis pasos
Hacia la soledad de este pueblo fundido
Los niños juegan fútbol entre el polvo
Alegrando el atardecer
Generando la vida, del que vive y sueña,
Ellos dan luz a este pueblo
Sin saber lo que hay tras las fronteras
Entregan sus manos sucias y pequeñas
Saludándote como un amigo
Un amigo boliviano
Te invitan a pasear por estas piedras podridas
Con sus caritas secas y sus ojitos tiritones
Y la embriagadora soledad se hace mas tibia
Fríos son los océanos de mi mente cuando piensan
En las pugnas, en las guerras
Somos tortugas inválidas de melancolía
Al considerar estas tierras desunidas
Mi pacifica sabia correrá y correrá
Con los niños de Huatajata
Todos junto al lago
Allí descansan las alturas mías
Y la de mis hermanos bolivianos
Camino al TITIKAKA
Entre el vernáculo aire
Logro ceñir las totoras perdidas de mi alma
Se juntas las aves en el cielo
Transparencia y circundante
Relejan con calma la inocencia del cielo boliviano
Se ostenta en el embargo ajeno de mi visita
Una nube en el cielo desprende un insolente pulgar
Dejándolo caer sobre Huatajata
Hermano y amigo del Titikaka
La soltura yerma del suelo que piso
Es capaz de alojar la certidumbre de mi presente
Puedo sentir el viento guiar mis pasos
Hacia la soledad de este pueblo fundido
Los niños juegan fútbol entre el polvo
Alegrando el atardecer
Generando la vida, del que vive y sueña,
Ellos dan luz a este pueblo
Sin saber lo que hay tras las fronteras
Entregan sus manos sucias y pequeñas
Saludándote como un amigo
Un amigo boliviano
Te invitan a pasear por estas piedras podridas
Con sus caritas secas y sus ojitos tiritones
Y la embriagadora soledad se hace mas tibia
Fríos son los océanos de mi mente cuando piensan
En las pugnas, en las guerras
Somos tortugas inválidas de melancolía
Al considerar estas tierras desunidas
Mi pacifica sabia correrá y correrá
Con los niños de Huatajata
Todos junto al lago
Allí descansan las alturas mías
Y la de mis hermanos bolivianos