
Esmeralda, quiero contarte que hoy mi alma es hablante
De tus ojos quietos fijos en el centro de mi existencia.
Hay cosas más allá, objetos que tocas con tus pupilas suaves
Extrayendo lo dulce de lo inerte, eso que palpas es la mano del viento
Son imágenes de sueños olvidados que florecen con agallas que aletean en el agua
Como sangrando del vacío.
Quiero contarte también, que en el centro estelar de tu pupila vive un mundo perfecto
Flores multicolores, animales de extraña belleza, frutas amargas y dulces, tierras fértiles
Para el nacimiento de poetas locos yo, como los delfines, “figura continental de tu mirada” ¡clavada!, ¡clavada!
En el fondo del mar
En el fondo del cielo
En el fondo de la tierra
¡Cuéntame!, ¿Cómo son las cosas en las profundidades que rozan tus pupilas?, ¿Son ciegos los laberintos del alma?, ¿Cuántas sombras eternas y vivientes has podido ver?
-¡Yo!
-ninguna
-Tú
Las cuatro dimensiones nosticas
La burbuja del crepúsculo lunar
El canto del ave espantada
La lluvia de estrellas de mar
Los peces del sol húmedo
El cielo del subsuelo
Y las sombras del ciego
Tras tus pupilas los gatos luchan por un colibrí gigante, que del cielo sacaste y con nubes saciaste, pómulos de nubes secas de tus pupilas quietas.
El germen loable de tu piel se va consumiendo
Mientras siento el perfume que desata tu mirada
Puedo fecundar mis ojos en tus pupilas
Desde lejos se escucha un ruido misterioso y callado
“Logro ver el reflejo de mi rostro en tus pupilas quietas que descansan en mi vida”
De tus ojos quietos fijos en el centro de mi existencia.
Hay cosas más allá, objetos que tocas con tus pupilas suaves
Extrayendo lo dulce de lo inerte, eso que palpas es la mano del viento
Son imágenes de sueños olvidados que florecen con agallas que aletean en el agua
Como sangrando del vacío.
Quiero contarte también, que en el centro estelar de tu pupila vive un mundo perfecto
Flores multicolores, animales de extraña belleza, frutas amargas y dulces, tierras fértiles
Para el nacimiento de poetas locos yo, como los delfines, “figura continental de tu mirada” ¡clavada!, ¡clavada!
En el fondo del mar
En el fondo del cielo
En el fondo de la tierra
¡Cuéntame!, ¿Cómo son las cosas en las profundidades que rozan tus pupilas?, ¿Son ciegos los laberintos del alma?, ¿Cuántas sombras eternas y vivientes has podido ver?
-¡Yo!
-ninguna
-Tú
Las cuatro dimensiones nosticas
La burbuja del crepúsculo lunar
El canto del ave espantada
La lluvia de estrellas de mar
Los peces del sol húmedo
El cielo del subsuelo
Y las sombras del ciego
Tras tus pupilas los gatos luchan por un colibrí gigante, que del cielo sacaste y con nubes saciaste, pómulos de nubes secas de tus pupilas quietas.
El germen loable de tu piel se va consumiendo
Mientras siento el perfume que desata tu mirada
Puedo fecundar mis ojos en tus pupilas
Desde lejos se escucha un ruido misterioso y callado
“Logro ver el reflejo de mi rostro en tus pupilas quietas que descansan en mi vida”